Mural de las cuatro ballenas en la Estación Miramar del Tren Limache-Puerto será renovado con nuevo simbolismo

A cinco años de su creación, la obra será reinterpretada por el artista chilote Daniel Marcel, quien invertirá el sentido de los cetáceos inspirados en la leyenda lafquenche de Trempulcahue, en el marco del Plan de Conservación de EFE Valparaíso.

Fue a inicios de 2021 cuando cuatro ballenas azules en tamaño real se hicieron presentes por primera vez en la Estación Miramar del Tren Limache-Puerto. Evocando un antiguo relato mapuche, el muralista Daniel Marceli, oriundo de Chiloé, iniciaba un camino que transformaría a estos animales marinos en uno de sus sellos.

"Antes de esto no había pintado ballenas. Las primeras que pinté fueron por encargo de un trabajo para EFE-Merval, en su momento- y ahora lo que estoy haciendo es pintarlas de nuevo, pero esta vez ya he pintado varias. Pinté ballenas en la pista olímpica de Catar, pinté ballenas en Francia hace un mes, y son las mismas, responden a la misma inquietud", recuerda.

Cinco años después, la obra original fue impactada por el deterioro propio del paso del tiempo. Ante esta situación y como parte de su Plan de Conservación de Estaciones, EFE Valparaíso solicitó una renovación del mural a Marceli, cuyo nombre ya resuena en la escena del street art internacional. La intervención contempla una inversión de 200 UF, y aunque mantendrá a las ballenas azules como protagonistas, será reinterpretada con un profundo simbolismo. Los cetáceos nadarán en el sentido contrario: el artista explica que ya cumplieron un ciclo, por lo que ahora se dirigen de vuelta al mar.

"Tiene que ver con una leyenda lafquenche que se llama Trempulcahue, que habla de cuatro machis que se convierten en cuatro ballenas azules, que viajan todas las tardes, al anochecer, para dejar el alma de las personas fallecidas en el mundo espiritual. Son las transportadoras de almas, finalmente, del espíritu de las personas. En esemomento eran cuatro ballenas azules que estaban en dirección a Limache: viajaban, al igual que las personas que toman el metro para ir a Limache, en esa dirección. Ahora están en sentido contrario, viajan directo hacia el mar, hacia Valparaíso”, dice, agregando que, frente a la muerte de su padre, el mural adquirió para él un profundo sentido ritual.

Más allá de la gran dimensión de su arte, el desafío ha sido pintar en horario nocturno, cuando la ciudad duerme y los andenes finalmente se vacían por completo. Al mismo tiempo, por emplazarse en un espacio público, la obra implica un reto en cuanto a su preservación. María Alicia Sánchez, gerente de Pasajeros de EFE Valparaíso, se refirió al proceso y los resguardos adoptados. “Él está trabajando de noche y esto durará aproximadamente un mes. Luego se aplicará un anti-graffiti para mitigar el vandalismo y facilitar la limpieza. Sin embargo, hacemos un llamado a todos los pasajeros y pasajeras del servicio, que utilizan esta estación tan bonita, al cuidado de este mural, para que se preserve en el tiempo y podamos tenerlo por muchos años más”, solicitó a los usuarios del tren.

Daniel Marceli llega junto a su equipo en el último tren a la Estación Miramar, y se retira en el primero en dirección a Limache una vez que finaliza su jornada de trabajo. Suprincipal motivación apunta a rescatar la identidad local, ligando la vida urbana con los océanos mediante la introspección de quienes se topan con sus murales. “Me gusta transmitir un espacio de pausa, un espacio de reflexión para la persona que los está viendo, y el metro es una instancia perfecta para esa pausa, para esa reflexión entre esperar un metro y otro. Al descender a la estación, al andén, ya bajas con una pausa y una calma distinta;entonces tener cuatro elementos -en este caso, cuatro ballenas- es poder visitar cuatro obras distintas. Eso permite una pausa necesaria para poder reflexionar”, expresa.

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