Tras el alza histórica que se registrará a partir de este jueves en el precio de los combustibles, parlamentarios anunciaron que renunciarán o dejarán de usar la tarjeta de carga de bencina financiada con recursos fiscales.
Uno de ellos fue el senador Karim Bianchi (Ind.), quien además, presentó un proyecto de ley que busca suspender las asignaciones de combustible para parlamentarios y autoridades, planteándolo como una señal política ante el impacto económico.
"Yo creo que nosotros tenemos que actuar con moral, con ética y dando el ejemplo. Es por eso que lo primero que hice en la mañana es anunciar al Senado que yo, a partir de esta fecha, suspendo y se formaliza mi renuncia a la asignación de bencina y de combustible", señaló.
Bajo ese contexto, agregó que "quiero que todos, los 155 diputados, los 50 senadores, por un tema ético, tenemos que renunciar al uso de nuestra asignación de combustible".
Sobre la iniciativa, el legislador informó que "presenté una reforma constitucional para que se elimine y espero que la tramiten, que no se escondan; cuando haya que votar la constitucionalidad, se limite toda asignación, estipendios, viáticos, reembolso destinado a combustible, peaje y mantención de los vehículos, porque la gente sepa a también nos paga la mantención del vehículo, cosa que es inaceptable".
Añadió que "por tanto, cero pesos de bencina para los parlamentarios, cero pesos para traslado de ministros y el presidente y suspensión también de los beneficios para el Poder Judicial, Fiscalía y Contraloría".
Finalmente, expresó que "es hora de que demos el ejemplo y tengamos cara para pedirle a la ciudadanía. Hay reformas que se vienen, que yo creo que son malas reformas; yo no estoy para aprobar esas reformas y también las anuncia el Gobierno. Le falta un voto para su reforma que le aumente, que le rebaje el impuesto a los más ricos. Bueno, acaba de perder un voto en el Senado".
Otro congresista que cuestionó los beneficios de combustible asignados a diputados, fue Héctor Barría (DC), quien advirtió que este beneficio resulta difícil de justificar ante la ciudadanía, señalando que “es totalmente incomprensible para la comunidad que nosotros podamos tener hasta quinientos, seiscientos, setecientos mil pesos disponibles para nuestras labores, mientras la clase media, las y los trabajadores, los transportistas escolares siguen con el agua hasta el cuello”.
En esa línea, planteó que el Parlamento debe asumir una postura más coherente frente a la crisis. “Si desde el Parlamento no somos capaces de exigirle al Gobierno como corresponde que nivele el precio del combustible, tenemos que renunciar ya a esta tarjeta que nos entrega un beneficio que no tiene cualquier trabajador chileno”.
Además, criticó el uso indebido de estos recursos, indicando que “algunos ni siquiera se ven en terreno, otros las utilizamos como corresponde, otros se la pasaban a la pareja”.
Asimismo, hizo un llamado directo a sus pares, especialmente del oficialismo, señalando que “no puede ser que salgan a avalar al Gobierno mientras sigan utilizando de manera indiscriminada esta tarjetita que te entrega el combustible gratis, que es pagado por la plata de todas y todos los chilenos”.
Una postura similar es la que adoptó Raúl Soto (PPD), diputado que anunció que dejará de utilizar la tarjeta de carga de combustible, asegurando que "yo no la voy a usar y pago de mi bolsillo la bencina".
Luego, dijo que espera "que los ministros dejen de usar autos fiscales y bencina pagada por todos los chilenos”.
PURANOTICIA


