Pese a no exhibir un juego deslumbrante, a Colo-Colo le basta con lo justo para seguir sumando de a tres. Este miércoles, en un compromiso que por pasajes se tornó opaco, el "Cacique" logró una victoria de 1-0 sobre Huachipato en el marco de la Copa de la Liga, resultado que le permitió escalar posiciones en la tabla.
Gracias a este marcador, el elenco de Macul se catapultó hasta la primera posición del Grupo A, lugar que actualmente comparte con Coquimbo Unido, ambos con un total de siete puntos. Sin embargo, la escasa claridad futbolística mostrada durante el encuentro tuvo una explicación desde la pizarra.
En su persistente afán por encontrar esquemas alternativos y variantes en los nombres individuales, el director técnico de los albos, Fernando Ortiz, apostó inicialmente por una formación compuesta por tres hombres en el fondo, situando a Jonathan Villagra en funciones de líbero. A ellos se sumaron dos laterales volantes, destacando la presencia de Francisco Marchant por la banda izquierda.
No obstante, esta disposición táctica resultó incómoda para los futbolistas, quienes aglomeraron demasiados elementos en la zona media del campo. Dicha situación facilitó la labor defensiva de Huachipato, cuya estrategia se centró en concentrar a su equipo para resguardar los últimos metros de su terreno. Al percatarse de que su escuadra poseía la posesión pero carecía de profundidad, Ortiz decidió reordenar sus piezas antes del cierre de la primera etapa.
El estratega estructuró una línea de cuatro defensores y adelantó a Marchant a funciones de delantero. Tras este ajuste, el equipo comenzó a generar peligro real: Álvaro Ormeño se activó por el carril derecho, Maximiliano Romero ganó presencia dentro del área y el guardameta acerero, Christian Bravo, empezó a tener mayor carga de trabajo.
El desequilibrio llegó justo al filo del descanso. Tras una deficiente salida defensiva por parte de Huachipato, el balón quedó en posesión de Leandro Hernández, quien encaró a sus rivales hasta encontrar el espacio para rematar. Con este disparo, el juvenil no solo consiguió la ventaja para su equipo, sino que anotó el primer gol de su trayectoria profesional, hito que celebró con evidentes lágrimas en los ojos.
Resulta llamativo que la anotación no le otorgara a los albos la serenidad necesaria para desplegar su fútbol. Durante el segundo tiempo, el cuadro de la usina incluso consiguió arrebatarle la posesión de la pelota y, mediante sustituciones con vocación ofensiva, tensionó a un Colo-Colo que optó por conservar la diferencia hasta el final del encuentro.
PURANOTICIA


