Tras su salida de las filas de Universidad de Chile durante la presente temporada, el destino futbolístico de Nicolás Guerra se trasladó a Argentina. En Instituto de Córdoba, el atacante nacional ha logrado una adaptación progresiva para ganarse un espacio en el equipo, aunque su consolidación definitiva estaba supeditada a un factor clave para cualquier ariete: el reencuentro con las redes.
La sequía que arrastraba el jugador se había extendido por un periodo de seis meses, una estadística negativa que logró quebrar la noche de este lunes. Fue en el marco del compromiso donde su escuadra se impuso por 2-0 frente a Defensa y Justicia, instancia en la que Guerra no solo marcó un tanto, sino que además se erigió como uno de los valores más destacados del encuentro.
Al concluir el cotejo, el futbolista de 26 años manifestó su satisfacción por dejar atrás la racha adversa que lo acompañaba desde que abandonó el cuadro laico. Respecto a su primera anotación con el "albirrojo", el jugador expresó: "Obvio que estoy feliz, hace tiempo que quería anotar, así que qué bueno que se dio".
A pesar de su buen desempeño, el atacante fue sustituido cuando el cronómetro marcaba los 57 minutos. No obstante, el propio atacante se encargó de descartar cualquier tipo de complicación física, aclarando que su salida fue una determinación estratégica del cuerpo técnico.
"Estaba cansado, pero el cambio fue por decisión técnica, así que se respeta. Hay una gran competencia", sentenció, quien continúa luchando por un puesto en el competitivo balompié trasandino.
(Imagen: Instituto de Córdoba)
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