Rusia y China vetaron este martes una resolución presentada por Bahréin en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas que pedía el fin "inmediato" por parte de Irán de los ataques a buques comerciales en el estrecho de Ormuz y alentaba a los países a coordinar esfuerzos para garantizar la seguridad marítima, incluso mediante escoltas.
A pesar de que la iniciativa obtuvo el respaldo de 11 países miembros, la negativa de las dos potencias frenó el texto que también demandaba el fin de "los ataques contra infraestructuras civiles, incluidas las infraestructuras hídricas y las plantas de desalinización, así como las instalaciones de petróleo y gas". El borrador ponía especial énfasis en la protección de activos energéticos y de suministro básico frente a la inestabilidad en la región.
En otro de sus puntos clave, la propuesta hacía un llamado a la comunidad internacional para coordinar "esfuerzos de carácter defensivo y proporcionales a las circunstancias, para contribuir a garantizar la seguridad de la navegación a través del estrecho de Ormuz, incluso mediante la escolta de buques mercantes y comerciales". Esta disposición específica fue uno de los ejes de la discordia para la delegación china, que manifestó su rechazo a cualquier tipo de salida militar ante las tensiones en el paso marítimo.
El proyecto de resolución sostenía que "Los Estados Miembros, conforme al Derecho Internacional, tienen derecho a defender sus buques de los ataques y provocaciones, incluidos los que menoscaben los derechos y libertades de navegación, reflejados en la Convención de Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar". Asimismo, el texto abría la puerta a la evaluación de sanciones contra quienes "emprendan acciones que menoscaben los derechos y libertades de navegación y obstaculicen el paso en tránsito o la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz y Bab el Mandeb".
Por su parte, el representante permanente de Rusia ante la ONU, Vasili Nebenzia, cuestionó duramente la propuesta de Bahréin, argumentando que el articulado omitía deliberadamente "la causa profunda de la crisis en Medio Oriente", vinculándola a las acciones de Estados Unidos e Israel contra territorio iraní. Según el diplomático, aprobar dicho texto establecería un "precedente peligroso" en el marco del Derecho Internacional.
"En lo que respecta a la necesidad de detener la agresión de Estados Unidos e Israel, este tema se ha pasado por alto. No se ha mencionado en absoluto. Una cosa está clara (…) otorga carta blanca para la continuación de actos agresivos y la escalada constante del conflicto", sentenció, calificando la omisión como "inaceptable".
El embajador ruso justificó el rechazo de Moscú señalando que la propuesta de escoltar embarcaciones en el estrecho de Ormuz se pretendía ejecutar "sin el consentimiento de los Estados ribereños", considerando que gran parte de dicha vía marítima se encuentra bajo jurisdicción de las aguas territoriales de Irán. Sobre la posibilidad de sanciones, Nebenzia fue enfático: "En el párrafo 7 de la parte dispositiva se indica que el Consejo de Seguridad estaría dispuesto a considerar medidas adicionales contra quienes menoscaben los derechos y libertades de navegación. Esto sugiere claramente intentos de ejercer presión mediante sanciones, independientemente de que esto se mencione explícitamente o no".
Ante el bloqueo de la iniciativa, Rusia anunció que trabajará junto a China en una propuesta de resolución alternativa que aborde la seguridad marítima y la situación general en Oriente Próximo. "Confiamos en que los miembros del Consejo de Seguridad nos brinden su apoyo", manifestó el diplomático ruso.
Desde la delegación de Pekín, el embajador Fu Cong aclaró que su país "no apoya los ataques de Irán contra los estados del Golfo ni tampoco aprueba el bloqueo del estrecho de Ormuz", pero advirtió que la resolución de Bahréin habría emitido un "mensaje equivocado" con "consecuencias muy graves". A juicio de Cong, "es lamentable, sin embargo, que el proyecto de resolución no logre captar las causas profundas ni ofrecer una visión completa del conflicto de manera integral y equilibrada", criticando además que el lenguaje utilizado permitía interpretaciones erróneas y se limitaba a una condena unilateral.
El representante chino instó a considerar lo ocurrido en el mar Rojo para evitar errores similares, señalando que "las acciones del Consejo de Seguridad deben estar dirigidas a reducir la tensión y apaciguar los ánimos. No deben servir de justificación aparente para operaciones militares no autorizadas". Finalmente, Cong aseveró que "la razón fundamental de la interrupción de la navegación en el estrecho de Ormuz son las acciones militares ilegales emprendidas por Israel y Estados Unidos contra Irán", concluyendo con un llamado directo: "China insta enérgicamente a Estados Unidos e Israel a que cesen sus acciones militares ilegales".
(Imagen referencial: AP Photo)
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