Formalizan a dos alumnos por amenazas de tiroteos en colegios de Antofagasta y Calama

Dos estudiantes, de 16 y 17 años fueron formalizados por realizar amenazas de tiroteos en establecimientos educacionales de Antofagasta y Calama, respectivamente.

La preocupación se ha instalado en las comunidades escolares del norte del país a raíz de diversas intimidaciones contra recintos educativos. Ante este escenario que mantiene en alerta a las autoridades, la Fiscalía procedió a la formalización de dos alumnos por episodios que alteraron gravemente la tranquilidad de sus respectivos establecimientos.

El primer hecho tuvo lugar en la capital regional, donde un adolescente de 16 años fue imputado por el delito de desórdenes públicos por la Unidad de Responsabilidad Penal Adolescente. Al joven se le sindica como el presunto responsable de realizar un rayado al interior de los baños de un colegio ubicado en el sector norte de Antofagasta, mensaje mediante el cual se anunciaba un tiroteo.

Durante el desarrollo de la audiencia, se detalló que la advertencia fue descubierta por otros pupilos del recinto. Este hallazgo generó una profunda conmoción en el entorno escolar, obligando a la institución a desplegar múltiples protocolos y medidas preventivas en respuesta a la severidad de la amenaza.

Como resultado del proceso judicial, el tribunal decretó para el menor las medidas cautelares de prohibición absoluta de aproximarse al recinto educacional, además de quedar sujeto a la vigilancia del Servicio de Reinserción Social Juvenil. Asimismo, se estableció un plazo de 80 días para llevar a cabo la investigación correspondiente.

Paralelamente, la ciudad de Calama fue escenario de un episodio de idénticas características. En dicha comuna, la dirección de un centro educativo interpuso una denuncia que derivó en que el Ministerio Público formalizara a un estudiante de 17 años por su presunta autoría en amenazas difundidas mediante plataformas de redes sociales.

Por este ilícito, el alumno enfrentó cargos por amenazas simples. Al igual que en el caso anterior, la justicia determinó que no podrá acercarse a las dependencias del colegio y deberá permanecer bajo la supervisión de una entidad especializada, fijando en esta oportunidad un periodo investigativo de 60 días.

Esta seguidilla de incidentes no es aislada, ya que se añade a otros dos sucesos registrados durante la jornada del martes. En esa ocasión, dos menores de 14 y 16 años enfrentaron procesos de formalización por conductas análogas, terminando ambos sujetos a medidas cautelares de vigilancia.

Frente a esta contingencia, el Ministerio Público ha recalcado la urgencia de tratar estos acontecimientos con la máxima seriedad. El ente persecutor subrayó el fuerte impacto psicológico y operativo que estas acciones provocan en las comunidades educativas, remarcando que es imperativo actuar para evitar que se desencadenen escenarios de mayor peligrosidad.

PURANOTICIA