Una hazaña. Así se puede definir el histórico triunfo de Universidad Católica por 1-0 ante Boca Juniors en el estadio La Bombonera. Es que el cuadro cruzado se convirtió en el primer club chileno en ganar un partido oficial en ese duro recinto y, además, clasificó a los octavos de final de la Copa Libertadores como primero del Grupo D.
En tanto, para el conjunto xeneize fue un fracaso, debido a que la derrota lo dejó eliminado del torneo continental y tendrá que disputar el playoff de la Sudamericana frente a O’Higgins de Rancagua.
Por eso, la prensa trasandina reaccionó con dureza con el elenco boquense. Por ejemplo, el diario Olé tituló: "Papelón de Boca". Luego, añadió que "los piques de Zeballos y los intentos solitarios de Aranda fueron, en esencia, el único argumento de un Boca poco expresivo, liviano en su andar, con poco juego asociado. Todo, ante un rival que no jugó como dijo su entrenador que lo haría (‘No sabemos defender, nosotros jugamos a ganar’, dijo Garnero), sino que se escalonó bien ante un 4-1-4-1 para ensanchar la cancha y cuidar también el juego interior de Boca".
"Otra noche catastrófica, de fin de ciclo generalizado, con pinceladas de la noche fatídica Alianza Lima, con el peso de tres años sin títulos y otro paso fugaz por la Libertadores que tiñe de fracaso el semestre y mancha con tinta indeleble al mismísimo Juan Román Riquelme, indisimulable responsable de otro papelón", agregó.
En tanto, TyC Sports enfatizó: "Vergüenza, papelón histórico". Por su lado, La Nación comentó: "Sin juego, corazón ni rumbo. Boca hizo otro papelón".
"Boca fue un equipo sin fútbol, sin alma y sin rumbo. Atado, nervioso, lento, irresoluto. Más allá de alguna aproximación aislada, como la media vuelta de Exequiel Zeballos que salió cerca del palo y algunos remates desde afuera del área, el contexto pareció quedarle demasiado grande. Se encontró con un rival aplomado, al que el empate le alcanzaba para clasificarse, y que supo aprovechar el escenario para hacerle sentir todo el peso de la responsabilidad a Boca y jugar con el clima y el reloj", añadió el periódico.
A su vez, Clarin publicó que "el equipo (Boca) se despide demasiado rápido de la Copa Libertadores y deja una sensación ambivalente: ¿mereció pasar a octavos de final? La derrota de local ante el modesto Universidad Católica de Chile parece argumento suficiente. Pero hay más, porque en el repaso desde 2007 hasta este jueves negro hubo otro momento de quiebre que también es difícil de ubicar en la línea de tiempo: ¿en qué momento Boca perdió la mística?".
"Boca tenía que ganarle a la Católica para pasar a octavos, pero no le hizo ni cosquillas y encima perdió 1-0 por el golazo de Clemente Montes, que en la primera contra que tuvo se generó el espacio desde la izquierda hacia el centro para sacar un derechazo que dio en el palo y se metió en el arco de Brey. Impecable e inobjetable", agregó.
Por último, Clarín sostuvo que "nunca un jugador de Boca logró ejecutar un remate franco al arco bien defendido por Vicente Bernedo. Un rival que ganó el grupo, pero que -como se dice en la jerga- no tiene nada (…) Tampoco Boca tiene, hay que ser honestos".
PURANOTICIA


