Para determinar la viabilidad de aplicar controles como el uso de detectores de metales y la inspección de mochilas al interior de los recintos educativos, la Dirección de Educación de Ñuñoa habilitó una encuesta ciudadana. La medida pretende que las propias comunidades decidan la aceptación de estas normativas, buscando consolidar espacios académicos enfocados en el bienestar, el respeto y la seguridad.
Al respecto, el alcalde de la comuna, Sebastián Sichel, fue enfático sobre la postura del municipio frente a estas posibles implementaciones: "No me interesa caer en soluciones fáciles ni en debates ideológicos. Si revisar mochilas o utilizar detectores de metales sirve para dar más seguridad, hay que evaluarlo, pero con reglas claras, respeto y escuchando a las familias".
El sondeo tiene como público objetivo a estudiantes, docentes, asistentes de la educación, además de madres, padres y apoderados. Su finalidad central radica en levantar información sobre cómo perciben la convivencia al interior de los recintos municipales, identificando tanto las opciones de mejora como los retos que enfrentan en la actualidad.
Todo este despliegue participativo se sustenta legalmente en la Ley N°21.809 sobre convivencia, buen trato y bienestar de las comunidades educativas. Dicha normativa impulsa la corresponsabilidad de quienes integran el sistema de enseñanza, fomentando siempre una perspectiva de carácter formativo y preventivo.
Mediante este mecanismo de participación, la administración municipal pretende robustecer las tácticas orientadas a tratar áreas fundamentales. Entre ellas destacan la evaluación de medidas de seguridad con enfoque formativo, la prevención de la violencia escolar, el desarrollo socioemocional de los alumnos y el rol que cumplen las familias junto a la comunidad educativa.
Representantes de la Dirección de Educación recalcaron que la recolección de estos datos será vital para diseñar respuestas integrales que nazcan directamente desde las vivencias de los propios involucrados.
De hecho, el principio rector que motiva este proceso consultivo establece que “La convivencia escolar no se construye desde una sola mirada, sino desde el trabajo conjunto entre familias, estudiantes, equipos educativos y el municipio”.
Finalmente, se garantizó que la información obtenida tendrá un uso exclusivo: perfeccionar las acciones y políticas educacionales de la comuna. Con esto, se espera afianzar un modelo de gestión que priorice el bienestar de niños, niñas y jóvenes, cimentado en el respeto y la participación ciudadana.
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