Transporte público y suspensión de clases: las dos grandes manchas que dejó el paso del sistema frontal por la región de Valparaíso

Más allá de las intensas precipitaciones, los cortes de suministro eléctrico y los anegamientos registrados en distintos sectores, el paso del sistema frontal por la región de Valparaíso volvió a dejar en evidencia dos problemas que afectan directamente la vida cotidiana de sus habitantes: la disminución de la frecuencia del transporte público y la falta de criterios uniformes para determinar la suspensión de clases.

Ambas situaciones generaron dificultades para cientos de familias durante la jornada del martes 20. Mientras usuarios del transporte público enfrentaron problemas para desplazarse debido a la menor circulación de micros, padres y apoderados cuestionaron que la suspensión de clases se aplicara solamente en determinadas comunas y establecimientos, dejando fuera a ciudades como Valparaíso y Viña del Mar.

En conversación con Puranoticia.cl, el delegado presidencial regional, Manuel Millones, abordó ambas problemáticas y apuntó a factores estructurales que, a su juicio, deben revisarse para evitar que estas situaciones se repitan cada vez que las condiciones meteorológicas dificultan el funcionamiento habitual de los servicios.

MICROS QUE DESAPARECEN

Una de las principales dificultades que enfrentaron los habitantes de la Quinta Región durante el sistema frontal de este martes 20 de octubre fue la reducción de la circulación de buses del transporte público. La situación volvió a poner en el centro de la discusión las condiciones en que opera el sistema, particularmente en el Gran Valparaíso, donde la menor disponibilidad de máquinas perjudica a quienes dependen de ellas para trasladarse a sus trabajos y regresar a sus hogares.

Millones comenzó a explicar la controversia señalando que "aquí hay una problemática estructural: el dueño de los buses tiene un contrato con el Estado, donde tiene que asegurar frecuencia y flota. Tiene que tener una frecuencia por un contrato y se le paga un subsidio todos los meses, pero tiene que asegurar una flota determinada".

Sin embargo, apuntó a que el mecanismo de remuneración de los conductores sería uno de los factores que explican la reducción de los servicios. Según indicó, los choferes de micros reciben un porcentaje asociado a los pasajeros movilizados y, en algunos casos, deben asumir el costo del combustible, por lo que la disminución de usuarios durante las precipitaciones puede terminar afectando sus ingresos.

"Entonces dicen muchas veces que salen para atrás porque cuando llueve no todos usan el transporte público. Esta es una cuestión bastante compleja y las personas no salen y tienen que pagar ellos con sus bolsillos", afirmó la autoridad.

El resultado, en la práctica, es un problema que termina trasladándose a los pasajeros, quienes deben enfrentar mayores dificultades para encontrar una micro y cumplir con sus actividades cotidianas en medio de las condiciones meteorológicas adversas que provocan las lluvias, con calles anegadas y otras situaciones.

El representante del Gobierno en la región de Valparaíso contrastó esta situación con el modelo del Transantiago (hoy Red) donde, según explicó, los conductores reciben su remuneración independientemente de la cantidad de pasajeros que utilicen el servicio. "Los que crearon este monstruo del Transantiago que desangra al país, les dieron esa ventaja al dueño de la máquina y al chofer, pero sólo en Santiago", expresó.

Para Millones, la diferencia entre ambos sistemas evidencia la necesidad de revisar las condiciones laborales de quienes conducen el transporte público en Valparaíso, de manera que la lluvia no se convierta en un factor que dificulte la continuidad del servicio.

"Hay un tema de fondo y esto va a seguir ocurriendo sucesivamente porque, mientras tengamos esta situación perversa, el chofer dice que tiene que gastar plata de su bolsillo porque el modelo no se lo permite. Entonces creo que es importante generar una igualdad en la cancha de los trabajadores del transporte público de Valparaíso y de Santiago, al margen de las sanciones y las multas que se deben aplicar", sostuvo.

MULTAS Y DESCUENTOS

Junto con apuntar a las condiciones estructurales del sistema, el delegado presidencial regional afirmó que también deben aplicarse las sanciones correspondientes cuando las empresas incumplen sus obligaciones contractuales.

En ese sentido, indicó en conversación con Puranoticia.cl que "la instrucción que se le entregó al Seremi de Transporte es que en aquellos casos en que hay un contrato, se curse el cumplimiento de la sanción, que es la multa, y también el descuento de la subvención, que es el porcentaje, porque recordemos que cada bus tiene un GPS, por tanto tú automáticamente sabes si esa micro estuvo o no estuvo en la calle".

Por este motivo, planteó que "eso debiésemos revisarlo para dar la tranquilidad a los pasajeros de que aquellos buses que no circularon se les debe rebajar el subsidio a lo menos". Asimismo, Millones explicó que los subsidios se encuentran sujetos a un desfase de 30 días, por lo que las ausencias de servicio registradas durante el presente mes de octubre podrían traducirse en descuentos durante noviembre.

SUSPENSIÓN DE CLASES

La segunda gran controversia que dejó el sistema frontal en la región estuvo relacionada con la decisión de suspender las clases el martes 20 de octubre solamente en algunas comunas y en algunos establecimientos educacionales de la zona.

El anuncio se realizó cerca de las 20:00 horas del lunes, cuando se informó qué sectores no tendrían actividades escolares al día siguiente. La medida dejó fuera a establecimientos de ciudades como Valparaíso y Viña del Mar, pese a las intensas precipitaciones que también terminaron registrándose en la zona costera.

La decisión generó críticas de padres y apoderados, además de cuestionamientos de autoridades que manifestaron sus reparos frente a una determinación que no se aplicó de manera generalizada en el territorio regional, a diferencia de Santiago, por ejemplo.

Al abordar este punto, Millones explicó que la decisión de suspender las clases depende de las condiciones meteorológicas, los antecedentes técnicos disponibles y las competencias de las autoridades correspondientes. En ese contexto, sostuvo que el lunes no existía una Alerta Amarilla y que el fundamento para cerrar establecimientos educacionales debía estar relacionado con una alerta meteorológica.

Además, precisó que la Seremi de Educación tiene facultades para adoptar decisiones en esta materia, pero debe hacerlo en consulta con el Ministerio de Educación. También recordó que en la provincia de Quillota, donde la educación es municipalizada, tienen autonomía para suspender las clases y eventualmente disponer su recuperación.

Respecto de la suspensión aplicada en sectores precordilleranos y cordilleranos, la autoridad explicó que "cuando se decide suspender en los valles precordilleranos y cordilleranos, que fue el día de ayer, eso se sustentó en informes de Sernageomin de que había una alta posibilidad de remociones en masa en esas zonas. Por eso es que en las zonas costeras, donde no estaba ese riesgo, no se suspendió".

Sin embargo, reconoció que las diferencias en la aplicación de la medida pueden resultar difíciles de comprender para las comunidades educativas: "Yo comparto que a veces es poco comprensible que en una provincia como Quillota se suspenden las clases, o en el caso de la comuna de Quillota, donde solo se suspendieron en los colegios municipales, pero no en los privados", afirmó la autoridad de Gobierno.

Frente a ese escenario, planteó que "tenemos que adecuar una metodología para que cuando se vaya a suspender, que sea para todos y no solamente para alguno o que sea una decisión comunal. Yo comparto que tenemos que trabajar en una fórmula que evite esta discrecionalidad de los alcaldes o de una autoridad administrativa".

BALANCE DEL TEMPORAL

En cuanto a las consecuencias directas del sistema frontal en el territorio regional, Manuel Millones destacó que la preparación previa y la coordinación entre las autoridades permitieron anticipar los principales puntos críticos de la región.

Según explicó, antes del evento se realizaron Comités para la Gestión del Riesgo de Desastres (Cogrid) a nivel comunal, provincial y regional, instancias en las que se identificaron sectores que requerían especial atención por efecto de las lluvias.

"Entonces había una preparación y se alertó cuáles eran los puntos críticos, para estar preparados, y eso ayudó mucho porque la prevención es importante. Uno podría cuantificar un evento, pero si uno toma las medidas preventivas, finalmente lo que sucede es que tenemos menos afectación a las personas", indicó.

La autoridad informó que, hasta el momento de sus declaraciones, se habían reportado tres viviendas afectadas en la región: una destruida en Valparaíso y otras propiedades afectadas en Algarrobo y Santa María. Luego explicó que los daños se relacionaron con una caída en Valparaíso y con árboles que se desplazaron sobre las viviendas afectadas en las otras dos localidades mencionadas.

A ello, la primera autoridad de Gobierno en la zona agregó que "a pesar de toda el agua caída este invierno y primavera, el suelo ya no absorbe más agua, entonces había un riesgo de tener más remociones en masa, pero gracias a Dios eso no ocurrió".

Finalmente, llamó a mantener la atención frente a los próximos eventos meteorológicos y advirtió que las precipitaciones podrían continuar durante noviembre, con posibilidad de nevadas en sectores cordilleranos incluso hasta diciembre.

PURANOTICIA