Tras siete años de ocupación, desalojan la toma Yevide de San Felipe con demolición de viviendas y construcción de zanjas

Con un amplio despliegue de Carabineros comenzó este jueves 8 el desalojo de la toma Yevide de San Felipe, asentamiento que se mantenía ocupado desde el año 2019 y donde llegaron a habitar 492 familias, correspondientes a unas 2.500 personas.

El procedimiento se desarrolla en cumplimiento de una orden judicial emanada del Juzgado de Garantía de San Felipe, luego de un proceso de coordinación que se extendió durante meses entre Carabineros, la Delegación Presidencial Provincial y la Municipalidad de San Felipe, con el objetivo de concretar la devolución del terreno a su propietario, la empresa sanitaria Esval.

El despliegue policial comenzó cerca de las 6:00 horas, mientras que el personal llegó al lugar alrededor de las 7:30 horas. Posteriormente, a las 8:00 horas, se encontraba dispuesta la maquinaria destinada a las labores de demolición, trabajos que comenzaron aproximadamente a las 8:45 horas en el primer sector tomado del asentamiento.

DESALOJO PACÍFICO

De acuerdo con Carabineros, el procedimiento se desarrolló en completa normalidad y sin personas detenidas. Si bien, se efectuaron controles de identidad, la policía uniformada entregó una serie de facilidades para que las personas que todavía permanecían en el asentamiento pudieran retirar sus pertenencias.

El prefecto de Aconcagua, coronel Manzur Abutom, destacó que "ha sido un desalojo muy pacífico, donde ustedes pueden observar que las casas prácticamente se encuentran todas desarmadas y algunas en proceso de desarme. Se encuentran muy pocas personas en el lugar, ya que fueron haciendo abandono desde la semana pasada".

El oficial detalló que uno de los principales objetivos durante esta primera etapa es que "no haya ninguna persona al interior de las casas. Las estamos asegurando, estamos trabajando en conjunto con Esval, que son los mandantes del terreno que va a ser desalojado con maquinaria, con la finalidad de que no sea ocupado nuevamente".

En ese contexto, unas 20 a 30 personas todavía se encontraban dando vueltas por el interior del asentamiento, principalmente retirando sus efectos personales. Al respecto, el Prefecto de Carabineros aseguró que "les vamos a dar las facilidades a los que están adentro aún, que son muy pocas personas".

Respecto de la duración de las labores, el coronel Abutom sostuvo que dependerá principalmente del avance de la demolición: "Lo que se demore la demolición va a ser muy relativo. Pensamos que va a ser un trabajo bastante acotado y corto porque las personas han hecho abandono del lugar y se encuentra relativamente desocupado", explicó.

PREOCUPACIÓN POR LAS MASCOTAS

Uno de los aspectos que ha marcado el operativo es la cantidad de mascotas encontradas en el lugar, debido a que varias familias que abandonaron previamente el asentamiento no se llevaron consigo a sus animales.

Ante esta situación, la Municipalidad de San Felipe implementó un plan para hacerse cargo de las mascotas que permanecen en la toma.

El coronel Abutom explicó que "estamos asegurando el área y también preocupándonos de los animales que hay en el lugar, que la Municipalidad de San Felipe se está preocupando en ese sentido, más rato viene una camioneta y se los lleva".

NUEVAS TOMAS

Consultado por eventuales ocupaciones de terrenos que pudieran haberse producido luego de que se comunicara el desalojo de Yevide, el prefecto de Aconcagua afirmó que hasta el momento no existen denuncias al respecto.

"Hasta el momento ninguna denuncia efectuada por alguien afectado al respecto. Tenemos entendido que las personas, los que se fueron de acá, no se fueron en masa a un lugar determinado", sostuvo el oficial.

En esa línea, agregó que algunos de los antiguos ocupantes habrían optado por arrendar viviendas y otros incluso habrían abandonado la región, aunque recalcó que no se ha registrado una ocupación masiva de otro terreno.

Respecto de las construcciones existentes en la toma Yevide, la mayoría corresponde a material ligero, aunque también existen algunas edificaciones de construcción sólida, por lo que la maquinaria deberá enfrentar distintos niveles de complejidad.

CIERRE DEL TERRENO

Una vez concretado el desalojo, uno de los objetivos será evitar que el terreno vuelva a ser ocupado. Para ello, Esval comprometió la ejecución de obras destinadas a asegurar el lugar, incluyendo zanjas y un cierre perimetral.

"El compromiso de la empresa privada es que va a hacer zanjas a contar de hoy, además del cierre perimetral respectivo", indicó el prefecto.

Por último, Carabineros aseguró que "nos vamos a mantener para resguardar el sitio para que no sea ocupado nuevamente y para que no se provoquen incendios, pero la empresa se comprometió a hacer zanjas, cierre y guardias privados".

PURANOTICIA