En un nuevo giro de la crisis en Medio Oriente, el presidente Donald Trump anunció que la ofensiva contra la infraestructura energética de Irán se mantendrá suspendida hasta el lunes 6 de abril de 2026.
Esta decisión, que extiende el plazo por diez días adicionales, surge tras un ultimátum previo de 48 horas y una pausa inicial de cinco días condicionada a la operatividad del estrecho de Ormuz.
A través de sus plataformas digitales, el jefe de la Casa Blanca detalló: "A petición del Gobierno iraní, por la presente declaro que voy a aplazar diez días el plazo para la destrucción de centrales energéticas, hasta el lunes 6 de abril de 2026 a las 20.00 horas, hora del Este (2.00 de la madrugada en la España peninsular)".
Trump enfatizó que el diálogo con Teherán "sigue en curso" y progresa favorablemente, desestimando versiones de prensa que sugieren un estancamiento en las tratativas.
El mandatario vinculó este aplazamiento a un gesto de distensión por parte de las autoridades iraníes. Durante una sesión con su gabinete, reveló que diez petroleros estadounidenses pudieron transitar por el estrecho de Ormuz.
Calificó este movimiento como un "regalo" de Teherán hacia Washington, interpretándolo como una señal de voluntad para alcanzar un acuerdo.
Por su parte, la diplomacia de Pakistán ha jugado un rol clave en el acercamiento. El ministro de Exteriores, Ishaq Dar, ratificó que Islamabad actúa como puente para "entregar los mensajes" en un proceso de conversaciones indirectas. Según el funcionario, la administración Trump ha puesto sobre la mesa un documento con 15 puntos específicos que actualmente están bajo análisis del gobierno iraní.
Pese a que Irán ha evitado reconocer públicamente diálogos directos con el equipo de Trump, ya existe una respuesta oficial a la propuesta norteamericana para detener la ofensiva conjunta con Israel. En dicho texto, Teherán exige "condiciones de no repetición" y que el cese de hostilidades sea integral, abarcando también los frentes de Líbano e Irak.
El escenario de fondo sigue siendo crítico tras la ofensiva de Israel y Estados Unidos, que ya deja un saldo de más de 1.500 víctimas fatales. Entre los fallecidos se encuentran figuras de máximo nivel jerárquico, como el líder supremo, ayatolá Alí Jamenei, y el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Alí Lariyani, además de los titulares de Defensa e Inteligencia y altos mandos militares.
(Imagen: Kylie Cooper)
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