Willy Sabor destapa el lado más exigente de Américo en plena polémica con Yamila Reyna

El locutor recordó una antigua pelea con el cantante y aseguró que sus requerimientos técnicos y de catering suelen transformarse en un “dolor de cabeza” para los productores, reabriendo el debate sobre su carácter fuera del escenario.

Nuevas declaraciones volvieron a instalar el debate sobre la personalidad de Américo fuera de los escenarios. Esta vez fue Willy Sabor quien, en el más reciente capítulo de ¡Hay que decirlo!, reveló experiencias pasadas que mostrarían un carácter más exigente y distante del artista en contextos laborales.

El comunicador, que conoce al intérprete desde sus inicios en el norte, recordó un episodio que —según afirmó— lo marcó hasta hoy. “Yo tengo una historia, incluso si se ven los archivos, de una pelea con Américo (…) No sé si era Américo o el mánager, pero yo la pasé mal”, relató, situando el conflicto en un evento realizado en La Serena.

Sabor explicó que su vínculo con el cantante viene desde la infancia del artista. “Una señora de La Recova, en La Serena, me pidió traer a Américo. Yo tenía una amistad con él porque lo conozco cuando él cantaba en la feria con su padre. Lo conozco desde muy chiquitito, un tremendo artista, lo vi crecer con La Nueva Alegría”, comentó, reconociendo su talento y trayectoria.

Sin embargo, el locutor detalló que las dificultades comenzaron al momento de enfrentar espectáculos municipales, donde —según su versión— el cantante imponía estrictas condiciones. “Tenía eso de, por ejemplo, que en el escenario no puede estar nadie. Hay artistas a los que no les gusta que los presenten. El animador les dice: ‘No, no lo presenten’, y hay varios así”, explicó.

En esa línea, añadió que también existía resistencia a los reconocimientos protocolares. “Y me pasó a mí, que no le gusta que lo presenten, no le gusta recibir premios, que no se suba el alcalde”, sostuvo. Según describió, en este tipo de eventos suele ser tradición que autoridades locales entreguen un recuerdo simbólico al artista, algo que en este caso habría sido rechazado: “No les gusta recibir el premio… Y él dice: ‘No, yo no recibo premios. Yo no quiero que se suba nadie’”, afirmó tajante.

Sabor también apuntó a las complicaciones logísticas que implicaría contratar al cantante, asegurando que sus estándares pueden resultar excesivos para escenarios más pequeños.

“El tema de los catering son enfermantes. Por ejemplo, a Américo no le gustan las tablas. Hay muchas veces que suspenden o no van o dicen ‘no voy a actuar’. Entonces viene el dolor de cabeza de los productores”, señaló, agregando que incluso la calidad del escenario puede ser motivo de conflicto.

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