Tita Ureta se sincera y habla sobre los duros primeros meses de su embarazo: “Se me hizo muy difícil”

La animadora reveló que llegó a vomitar 18 veces al día, ocultó su estado por miedo a mostrar debilidad y recurrió a un potente medicamento para poder salir adelante.

Confesión sin filtro y con sabor a bomba mediática. La influencer y rostro de TV, Tita Ureta, se sinceró como nunca en una nueva edición de Mamá por siempre, el espacio digital liderado por María Luisa Godoy, donde dejó al descubierto el lado más crudo de su embarazo.

En medio de la conversación, y a pocas semanas de convertirse en madre, Ureta decidió soltar todo lo que había mantenido en silencio. Lejos de la imagen perfecta que suele verse en redes, la comunicadora reveló un proceso durísimo, especialmente durante los primeros meses, marcados por un nivel de malestar que, según ella, fue extremo.

“Los primeros cinco meses fueron muy duros. Es lo más parecido a tener una enfermedad. Vomitaba 18 veces diarias sin contárselo a nadie”, admitió, dejando en shock a la conductora.

Y como si fuera poco, la situación coincidió con una intensa carga laboral: en ese entonces estaba en Perú grabando El Internado, lo que hizo todo aún más cuesta arriba. 

En ese contexto, relató incómodas situaciones del día a día que reflejan lo difícil que fue sostener el ritmo.

“Le pedía el baño a la Tonka todo el rato. Estaba compartiendo baño con Joaquín Méndez, pero se lo pedía a ella. Se me hizo muy difícil”, explicó, evidenciando lo complejo que fue.

Pero la cosa no quedó ahí. Ureta fue más allá y describió la experiencia con una crudeza que no pasó desapercibida: “Era un asco, un vacío. De hecho, si me hablan de Lima, Perú, ya me da asco”.

Lo más llamativo es que, pese a todo ese sufrimiento, decidió callar. Nada de mostrar debilidad frente a cámaras ni en redes.

“No quería mostrar debilidad. Me tocaron cinco meses duros, me sentía muy débil. Ha sido la etapa más dura de mi vida”, recalcó Tita.

Finalmente, la salida llegó de la mano de un tratamiento médico que, según contó, fue clave para poder levantarse: "Empecé a tomar un remedio que es para las quimioterapias después del cáncer”, reveló, generando sorpresa por el tipo de medicamento.

Y tras meses en la oscuridad, asegura que hubo un punto de inflexión: “En el quinto mes me levanté y vi la luz, me metí a surfear. Empecé a sentir un poco de energía”, remató.

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