El Gobierno de Canadá anunció la suspensión temporal de la entrega de documentos de viaje a residentes de República Democrática del Congo (RDC), Uganda y Sudán del Sur debido al brote de ébola que afecta a la región. La medida incluye además la anulación de visados temporales y residencias permanentes que ya habían sido aprobadas.
La Agencia de Sanidad Pública de Canadá, dependiente del Ministerio de Sanidad, informó que estas "acciones decisivas" buscan contener el riesgo de ingreso y propagación del virus en territorio canadiense mediante la implementación de medidas fronterizas extraordinarias.
En un comunicado oficial, el organismo explicó que las autoridades "suspenderán los documentos migratorios para residentes de países que tengan un riesgo alto o muy alto por el brote de ébola", decisión que permanecerá vigente durante 90 días a contar de este miércoles.
"Esto significa que incluso quienes cuenten con un visado de residente temporal, una autorización electrónica de viaje o un visado de residente permanente previamente aprobadas no podrán viajar a Canadá mientras su documento de inmigración esté suspendido", ha dicho, antes de reseñar que durante este periodo también queda suspendida "la toma de decisiones sobre las solicitudes de estos documentos presentadas por residentes de dichos países".
En paralelo, Ottawa adelantó que aplicará una medida adicional entre el 30 de mayo y el 29 de agosto, que obligará a ciudadanos canadienses y extranjeros que hayan estado en RDC, Uganda o Sudán del Sur durante los últimos 21 días a cumplir una cuarentena obligatoria de 21 días al ingresar al país, incluso si no presentan síntomas compatibles con el ébola.
"Si no disponen de un lugar donde puedan guardar cuarentena de forma segura, se les proporcionará un lugar adecuado. Los viajeros que presenten síntomas serán aislados en un hospital para una evaluación más exhaustiva", ha argumentado, antes de insistir en que el riesgo de ébola en el país "sigue siendo bajo".
Pese a recalcar que el riesgo sanitario interno continúa siendo limitado, el Gobierno canadiense sostuvo que decidió adoptar una postura preventiva debido a la gravedad del brote y al contexto internacional. Entre los factores considerados figura la próxima realización de la Copa Mundial de Fútbol, torneo que Canadá organizará junto a Estados Unidos y México durante junio y julio.
La ministra de Sanidad de Canadá, Marjorie Michel, subrayó que "la salud y seguridad de la población de Canadá es la principal prioridad" y aseguró que "estas medidas fronterizas temporales ayudarán a reducir el riesgo de que el ébola entre en el país, mientras se garantiza que los viajeros son tratados según el nivel de riesgo".
La preocupación internacional también fue reforzada esta semana por el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, quien advirtió que la situación sanitaria podría agravarse en el corto plazo.
"Empeorará antes de mejorar". "Nos enfrentamos a un brote extremadamente grave y difícil", dijo. "Estamos intensificando urgentemente las operaciones, pero por el momento, la epidemia nos supera", advirtió.
La tasa media de letalidad del virus del ébola ronda el 50%. Entre los síntomas iniciales destacan la fiebre, el cansancio, el malestar general, dolores musculares, dolor de cabeza y de garganta. Posteriormente pueden aparecer vómitos, diarrea, dolor abdominal, erupciones cutáneas y signos de deterioro de las funciones renal y hepática.
La República Democrática del Congo —que en diciembre de 2025 decretó el fin de su último brote de ébola, registrado en la región de Kasai— es considerada el país con mayor experiencia mundial en el manejo de esta enfermedad. Desde la identificación del virus en 1976, ha enfrentado más de una docena de brotes. El nombre de la enfermedad proviene del río Ébola, cercano a la localidad congoleña de Yambuku, uno de los epicentros del brote original.
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